martes, 17 de julio de 2007

Bella Vista y su arquitectura (Parte 1)


Lo que hace algunos meses se vislumbraba como una posibilidad hoy es un hecho real. El ciclo económico de la ciudad en cuanto a promoción, diseño y construcción de condominios de apartamentos, una tipología surgida a principios de los años ochenta y ampliamente desarrollada en los noventa luego de la crisis, ha provocado que este modelo de vivienda urbana en altura haya salido de sus tradicionales nichos como Punta Paitilla, lotes baldíos en Obarrio y Marbella a la proliferación dispersa tanto en la periferia como en algunos sectores del downtown como Bella Vista, El Cangrejo y San Francisco, resagados a un uso mas pasivo, escalas e infraestructuras mas domésticas. Esto es un proceso que se podría llamar "normal" en cuanto al crecimiento de las ciudades, pues a medida que estas se van densificando, se adecuan los servicios y necesidades a los nuevos requerimientos. Sin embargo el punto a objetar es la forma en que este fenómeno ocurre. Ante una sociedad inmersa en economías de libre mercado donde la demanda y el lucro se convierte en excusa valida ante cualquier hecho, la tierra o el suelo urbanizable se convierte en un producto mas de comercialización. Es allí donde debe aparecer el termino "urbanismo", del brazo del apoyo político para que ésta realmente pueda tener una ejecutoria eficaz. Desde el punto de vista "urbano" se han de dictar algunos lineamientos generales y no dejar al azar o la buena suerte la creación de un medio ambiente físico tan complejo como lo es la ciudad.

Lucha de intereses económicos por un lado mientras que por el otro el reclamo de un grupo de ciudadanos interesados que, ante la nada sorprendente inoperancia Estatal, buscan lidiar formas o alternativas de desarrollo sostenible y armónico tanto con la ciudad como con sus ciudadanos. Tal es el caso de lo que ocurre ahora en el Barrio de Bella Vista y La Exposición.