miércoles, 10 de octubre de 2007

Arranca la 8va. Bienal de Arte de Panamá



Hace dos semanas se realizó en el edificio destinado a las exhibiciones del Museo de la Biodiversidad la presentación oficial de la 8va. Bienal de Arte de Panamá, actividad que organiza la Fundación Arte y Cultura, dirigida por la historiadora de arte panameña Mónica Kupfer y el gestor cultural Eduardo Araujo.
Desde hace algunos años este evento ha realizado algunos cambios y trata cada vez de renovarse y estar al tanto de las necesidades del arte actual tanto en sus modos conceptuales y la visión contemporánea de presentar el "Arte" que se realiza hoy, entendiéndolo desde lo que supuestamente es o debería ser. La propuesta de este año consiste en una serie de eventos tanto académicos como artísticos que se llevaran a cabo durante el periodo 2007-2008. Como tema se escogió la Antigua Zona del Canal.
La Bienal este año quiere dejar de ser una panacea del arte local para convertirse en un proyecto de arte urbano, tal como lo fue en su momento Ciudad Múltiple como actividad paralela aquella vez a los 100 años de Panamá como nación, donde el objeto artístico era la Ciudad de Panamá.
Esta vez abre la brecha de un tema interesantisimo, relegado sobre todo por los panameños, de lo que significó en términos urbanos, artísticos y arquitectónicos la extinta Zona del Canal. Un territorio distinto, a una calle de distancia, con una identidad particular que se construyó y desarrolló junto con el Canal de Panamá por casi 75 años y que desapareció en un lapso de 10-15 años aproximadamente. Ahora solo quedan restos, el recuerdo, sus múltiples significados y su ineludible presencia como parte de la nueva Ciudad de Panamá. Me refiero a nueva pues en realidad lo esta siendo de forma muy vertiginosa.
Y esta parte de la ciudad que se adhiere después del año 2000 esta viviendo un lento proceso de convertirse en un territorio virgen y prostituido a la vez, lleno de incongruencias urbanas y arquitectónicas que nos parecen maravillosas y terribles; donde se reunen supuestamente nobles intereses de proyectos educativos, tecnológicos, filantrópicos, culturales y comerciales bajo el amparo de muchas fundaciones pero sin el acorde de nadie, producto en realidad de la inoperancia gubernamental y por ende Estatal de cumplir las funciones que le corresponde. También estas iniciativas corresponden a un pujante sector profesional de la sociedad civil, muy inteligente, con recursos y visión internacional.
La Bienal esta vez invitará a artistas extranjeros para que trabajen y se involucren en el tema, lo que aportará una fresca visión desde afuera. Ojalá sean capaces de mirar mas allá del skyline tropical y de las actividades privadas de la ACP S.A. . Estoy muy seguro que los resultados van a ser muy interesantes y va a ser un primer paso para una parte de la construcción de nuestras identidades tanto de los panameños que quedamos en esta parte como los que ya no están (los estadounidenses).

1 comentario:

Anónimo dijo...

Dejó mucho que desear, no crees?